TRANSPIRENAICA 2006
¡¡¡Que Bárbaro Salinassss!!!! La frase más repetida
esta semana, lo mismo valía ante un cuestón, observando cualquiera de las
maravillas pirenaicas, o al paso de cualquier chavalita….¡¡¡Que bárbaro!!!
Ya tirado en el sofá de mi casa, al lado de la bici
llena de mierda, me da pena pensar, que lo mismo ya he tocado techo con el
viaje a los pirineos, que en la península dudo que exista ninguna ruta por etapas
de mayor belleza. Una más para el currículo….Sierra de Cádiz, Huelva-Almonaster,
Escalada al Cerro San Cristóbal, Ronda, Sierra Nevada….y ahora Los Pirineos!!....Cazorla
y el Camino de Santiago me está esperando. La organización del viaje ha sido a
pedir de boca, Mahareta hasta los topes, un remolque tuneado, una paletilla
para los avituallamientos, alojamientos reservados, y muchas ganas de
cachondeo, con lo que las 14 horas de viaje en Mahareta se hicieron mucho más
cortas. Ainsa, primera estación. Llegamos el día 7 anocheciendo. De todos los
pueblos, el más bonito e impresionante de todos. Una pena que aquí todo va tan
rápido que no te da tiempo a recrearte. Unas fotos, unos vinitos, cenamos y
corriendo al hotel que mañana toca madrugar.


Día 8, Ainsa – Senegüe: Por sorteo comienza Juan Carlos de chofer, y Salva
le haría el relevo a mediodía. El perfil es muy claro, ascensión de 25km, descenso
de otros 25, segundo puertaco de 25km, y unos 20 de descenso…el día prometía
dureza y no defraudó…es más, nos pasó mucha factura. Comenzamos ascendiendo por
el Cañón de Añisclo (600m) por una carreterita de un solo carril, escarbada
sobre la piedra de la pared del cañón. Recién salidos, y estábamos en uno de
los sitios más bonitos de toda la ruta. La ascensión termina en Fanlo (1368m).
Ahí nos espera la Mahareta para reponer agua. Bajada rápida por carretera hasta
Fiscal (800m) donde empezamos a dar cuenta de la paletilla. La tarde comienza
con un ascenso duro y mucho calor. Esta vez nos separamos de la carretera y
ascendemos por senderos pedregosos. Yo estoy probando la epic de Sebastián, que
se ha quedado acompañando a Salva en la Mahareta. Voy disfrutando como un
enano, la sensación de pilotar una máquina así es totalmente distinta. Subimos
camino del pico más alto de toda nuestra peripecia, y en 20km de ascensión no
encontramos ningún punto de agua, el hombre del mazo me amenaza y termina
dándome con todas sus fuerzas. Ya arriba nos esperaba lo peor, lo peor es que
aun hay algo más arriba, se sube empujando la burra por un pedregal sin
vegetación, por suerte, aguamos en un bebedero para las vacas. Aquí arriba hace
frío, así que comenzamos rápido el interminable descenso de 20km. Y 1000m de
desnivel. Ahora si disfruto la epic, pero fue por momentos, las presiones de
los amortiguadores eran altísimas y me estaban machancando las muñecas.
Mientras aguantaba, Pepe, Juan Carlos y yo bajábamos a “carajo sacao” y
parábamos a esperar a chambu, que sin presión en su amortiguador llevaba la
espalda rota. Yo, apenas le sacaba 4cm de recorrido a la horquilla, y por estos
pedregales, hizo que acabara bajando casi parado porque no aguantaba el dolor.
Además llevaba un pajarón considerable, la falta de agua en lo alto del puerto
me lo hizo pasar fatal.
Al
final, llegamos a Senegüe tras unas 10 horas de bici…ahí es ná.

Día 9: Senegüe-Ansó: Para no perder costumbre, la cosa comienza con 18km
ascendentes, en los que pasamos de los 800m a los 1500m. La paliza de ayer pasa
mucha factura, Pepe Contreras, resentido de la rodilla comienza conduciendo la Mahareta,
que ya no abandonaría en todo el día. La subida, encima es por senderos
pedregosos, lo que pasa factura a la maltrecha espalda de Chambu, que decide
volverse a media subida en busca de la Mahareta. Capitán sube a mi ritmo
mientras Salva y Juan Carlos nos esperan arriba. Descenso a “carajo sacao”, mucha
gente andando por los caminos…tengo mi primer pinchazo. En el avituallamiento,
Sebastián decide abandonar. La cosa continua con 3 puertos seguidos de
carretera, y yo me he quedado sólo con Juan Carlos y Salva, que además de ser
los más fuertes, ayer fueron los
conductores. En la primera subida, cuando ya iba solo, la cámara que había
montado por la mañana revienta en plena subida por asfalto. No llevo repuesto,
así que tienen que volver a bajar todo lo subido para prestarme la cámara. En
la segunda subida, aparece la Mahareta, de la que me cuelgo en la parte final
para descargar un poco y no hacer esperar tanto. La tercera subida, la hago
solo sabiendo que me retiraría, todavía quedaban 3 puertos impresionantes, que
además terminaron siendo la mayor encerrona de toda la transpirenaica. Nos
fuimos directos a un albergue cerca de Ansó por una carretera preciosa a pie de
arrollo, donde esperábamos la llegada de Juan Carlos y Salva tras la paliza de
12 horas en el campo, con caída de Salva incluida.
Primera
noche de albergue….habitación de 60 camas, ya os podéis imaginar que fuimos los
últimos en acostarnos, los últimos en levantarnos, y los que más jaleo
liamos…como no, dejando el nivel alto en todas las facetas.

Día 10: Ansó-Roncesvalles: Hoy me toca de chofer. Con mucha envidia me monto en
la Mahareta sabiendo que estos mamonazos se adentraban en la Selva de Irati,
según cuentan, el sitio más bonito junto el Cañón de Añisclo que recorría
nuestro trazado. Me dirijo a Isaba a esperar el paso del grupo con los recados
ya hechos, botellas de agua, pan y mucha cerveza para el avituallamiento. ”. El
primer puerto sube de los 900m a los 1300m por una carretera tendida. En cada
curva aprovecho para hacer fotos desde la Mahareta. Chambu va a cuchillo
intentado distanciar a PPS y Sebastián…el tío va muy fuerte y se cachondea al
llegar arriba (que me cuente, que me cuente). Mi camino se vuelve a separar,
Ustarroz y pronto el desvío a la Sierra de Abodi, 25km por una carretera de un
solo carril montaña arriba para terminar bajando por la otra cara camino de la
“Selva de Iratí” Preparo el avituallamiento, unas cervezas, unas fotos, y ya
están todos aquí. Salva decide montar en Mahareta debido al costalazo de ayer.
De todas formas, solo quedan unos 40km sin demasiada complicación atravesando
la selva por una pista ancha llena de caminantes. La vegetación hace del camino
un túnel.

Roncesvalles
nos impresiona por lo pequeñísimo que es. Nos dirigimos al albergue de
peregrinos…a las 10 en casa! Por suerte llevábamos unas cervezas y alguna
botellita para entretenernos después de la cena con otros compañeros de la
pirenaica también alojados.
Día 11 (último de transpirenaica): Roncesvalles – Hondarribia: Chambu conduce por
descalificación, era el que quedaba.
Terminamos
de subir Roncesvalles por carretera, y justo al comienzo de la bajada, nos
confundimos y nos toca subir al alto nuevamente…lógicamente, nuestro camino
siempre va un poco más arriba de lo que esperábamos. La bajada es larga,
pedregosa y bonita. Juan Carlos se cae entre PPS y yo sin consecuencias, y a mi
me entra la melocotomía y me lanzo en paralelo a PPS pedregal abajo. En una de
estas, encuentro una piedra perfecta para saltarla…con tan mala suerte de
decepcionar sobre otra igual de gorda que me hace salir por patas y tirar la
bicicleta…resultado, reventón y llanta como un 8, por suerte yo salí corriendo
sin tocar suelo. Ya voy por la tercera cámara…menuda suerte la mía. Continuamos
bajando por carretera ya metidos en Francia, paralelos a un riachuelo. Abajo,
una central eléctrica de 1913 en funcionamiento. Ahora nos espera un puerto
durísimo de carretera que nos saque de Francia. Las rampas de más de 15% son
continuas y sin descanso. Yo subo con PPS que no va en su mejor momento rodando
ambos a 5km/h, Cristóbal se interesa por nosotros…un descansito. La frase es “me
río yo de Las Palomas y El Boyar juntos!!”. En el avituallamiento, Pepe decide
montarse, a sabiendas que la que viene ahora es igual de dura pero más larga.
Sebastián se apiada de mi y me marca un ritmillo de 6km/h que me hace algo más
ameno el calentón. Como siempre….arriba lo peor, cuando crees que has
terminado,

el
track señala un pedregal que sólo afronta JCarlos (Salva quizás, no lo
recuerdo), y continua por un sendero entre helechos. Ya arriba, un refugio de
la Segunda Guerra Mundial nos deleita con unas vistas privilegiadas…es foto
obligada para todos. A mitad de bajada…comienzan las dudas, vamos por un camino
de nueva construcción que poco a poco nos separa del track. Vueltas y más
vueltas, el sendero original está cubierto de pedruscos y troncos de las obras,
es impracticable incluso a pie. Perdemos más de una hora para salir de esa
trampa, lo que nos obliga a retirarnos en el siguiente pueblo si queremos
llegar a Hondarribia a tiempo para cenar.
En
Hondarribia nos esperaba los mayores lujos del viaje. El alojamiento es un
increíble chalet en la urbanización del club de golf…ahí es na!! Nos recibe
Carmen, la dueña, que nos acoge como si fuéramos sus invitados, en vez de 6
maharones. Esta mujer, Carmen, directamente nos reserva mesa para cenar en un
sitio donde nos sirvieron de lujo, buen vino, y buenos chuletones….rematando
con el Patxaran!
Día 12: Con un poco de retraso nos encontramos con Mariano y
dos compañeros (que malito soy para recordar los nombres). Reparamos el cambio
de Pepe Contreras, e intento dejar mi rueda lo más derecha posible después del
llantazo de ayer. La ruta comienza divertida, senderos y trialeras arriba y
abajo, voy disfrutando muchísimo, me recuerda mogollón a Galicia. Por la otra
cara de la montaña nos espera el Cantábrico, descendemos y nos hinchamos a
hacer fotos….aquí comienza el calvario de hoy. Caminamos por las rocas, a veces
a patas, a veces rodando, hasta el que el núcleo maltrecho de Pepe Contreras
decide tomarse un descansito. 5 de nosotros continuamos la ruta prevista,
mientras que PPC, Sebastián, Chambu y uno de los vascos, caminan montaña arriba
en busca de la carretera más cercana.

Continuamos
con la bici al hombro hasta que comenzamos a subir continuamente por un
pedregal. Se me hace eterno, por momentos llueve….cosas del norte. Ya arriba
nos esperaba el mejor sendero de toda la semana, divertidísimo, entre árboles y
maleza que abríamos a nuestro paso, con los consiguientes arañazos por todas partes.
De
vuelta al coche, a lo tonto son las 4 de la tarde y no nos dan de comer en
ningún sitio…así que terminamos de ver la Clásica de San Sebastián, que justo
pasaba por nuestro lado.
El
albergue de San Sebastián es nuestro siguiente destino. Me alojo en el sótano
con Juan Carlos y Salva en una acogedora habitación para 6 pero con sólo 3
camas libres. Duchita rápida que nos queda
San Sebastián por patear en busca de Mariano. Pedazo de ciudad, todo
cristo se mueve en bici, familias enteras, chavalitas, señores en camisa y
corbata, vamos, cosas que en Huelva nos costaría creer.
Ya
con Mariano, nos vamos de vinitos y tapitas para calmar el bicho que llevamos
dentro, y poco después, la cena de lujo en una sociedad gastronómica en lugar
privilegiado donde nos atendieron como reyes. El local era de película…mejor
con una foto verdad?.



De
aquí en adelante, sólo vicios y perversión, la noche nos va perdiendo poco a
poco, a unos más que a otros. El tren de cola, llegamos apenas 1 hora antes de
iniciar el viaje de vuelta…y yo, con un buen pelotazo, menos mal que “siempre
salgo con protección”.

Con
todas estas aventuras monte arriba monte abajo, al final, uno se queda con las
experiencias con la gente de viaje, un grupito de 6 con muy “wena gente”.
-
A Pepe C. se le va un
poco la cabeza delante de los planos trazando rutas interminables, el gran
perpetrador y el que más ganas ha puesto para que todo saliera bien.
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Chambu se curró la
parrilla del remolque, una pena que su humor picante no siempre lo comparten
por el norte. La ha ido montando por donde ha ido con sus gases y sus
historias…pieza indispensable para el cachondeo.
-
Capitán se ha visto
superado enormemente en su fama de gaseoso, como el dice, “todos los pájaros
comen trigo y la culpa para el gorrión”. No venía a matarse a dar pedales,
junto con Chambu, el cachondeo está asegurado. Sí, el pagó la paletilla por
inútil.
-
Salva, va de discreto,
de tapado, pero dando pedales corre que se las pela, y por la noche se
transforma como los vampiros.
-
Juan Carlos, pedazo de
fichaje de última hora. Corre que se las pela y sólo espera cuando ya terminó
el puerto. Pareja de Salva siempre cuesta arriba, los dos extramákinas, nos
arrasaron subiendo, y bajando nos obligaron a apretarnos los machos para decir
que alguna vez si llegamos los primeros. La noche le pierde muchísimo, las
copas y las mujeres le convierten en un ave de presa temible, menos mal que no
nos dejaron entrar en ninguna discoteca, no hubiéramos llegado al albergue a
tiempo.
-
Charly….otra vez será,
gracias por encontrarnos alojamientos donde caernos muertos.